El grupo Sinergia y Teatro Frida Kahlo celebra el 20 aniversario de su obra titular haciendo algo que la misma Frida clamaba querer ser, “original y diferente.”

Por Liana Aráuz
Escritora Contribuyente

En 1993, muchísimo antes que Salma Hayek inmortalizara el personaje en el cine (2002), el grupo teatral Sinergia montó por primera vez la obra “Frida Kahlo” en una forma de protesta a Hollywood – que no mostraba ningún interés en contar esta historia utilizando una actriz latina. Nunca se tuvo pensado seguir montándola pero se vino haciendo en respuesta a un público que cada año pedía volver a verla. La obra se convirtió en una de las más populares del grupo y posteriormente el nombre del espacio físico del teatro, originalmente Unity Arts Center, Frida Kahlo siendo un digno ejemplo del arte latino que el espacio presentaba. A lo largo de estos años más de una media docena de actrices han encarnado este personaje, pero tal vez nadie supera en continuidad a la actriz Minerva García que lo ha hecho ahora por nueve años.

A Rubén Amavizca-Murúa, miembro original del Grupo Sinergia, autor y hasta ahora director de la obra le gusta dar oportunidad a nuevos valores a crecer. Él nos dice “alguien a mí también me dio una oportunidad, aun cuando me equivoque”. En estos 20 años, alrededor de unos 300 actores han pasado por las tablas del teatro, dándoles a muchos tal vez su primera experiencia profesional. Algunos han progresado y son ahora productores de cine o actores que ahora vemos trabajando constantemente en TV y cine. El Teatro Frida Kahlo también alberga a otros grupos de teatro como Ak’ab’al, Teatristas entre otros. Rubén opina que “es importante enseñar a otros hacer el trabajo y no necesariamente hacer el trabajo por ellos”. Bajo la óptica que fomentar nuevos talentos es necesario para el crecimiento artístico de la compañía, no es tan sorprendente que después de 19 años de montaje, cedería las riendas de la dirección de “Frida Kahlo”, probablemente una sus obras más queridas.

Minerva Garcia (Frida) and Emanuel Loarca (Diego) en "Frida Kahlo" por Ruben Amavizca-Murúa. Foto por Francisco Velasco

Minerva Garcia (Frida) and Emanuel Loarca (Diego) en “Frida Kahlo” por Ruben Amavizca-Murúa. Foto por Francisco Velasco

Nos sentamos con la actriz y ahora directora Minerva García, y el escritor y productor Rubén Amavizca para que nos cuenten como fue el proceso tras bastidores de “engendrar” esta nueva versión de la obra. De entrada, es obvio que entre ambos existe un fuerte nivel de confianza y respeto, aunque no siempre estén de acuerdo. Llevan 13 años trabajando juntos, mucho más que la duración de algunos matrimonios. Se conocen muy bien en estilo, ritmo de trabajo y hasta cierto punto comparten un lenguaje de comunicación sin palabras, lo cual se refleja cuando en más de una ocasión se autocorrigen, o uno termina la oración del otro, conociéndose la intención del otro aun antes que sea pronunciada.

Rubén Amavizca-Murúa y Minerva García.

Rubén Amavizca-Murúa y Minerva García.

El cambio en dirección nace de una petición de Minerva que después de hacer la obra por ocho años quería un nuevo reto y ver qué más podía sacarle a la historia. Aunque había dirigido antes, esta es la primera vez que hace doble rol de directora/actriz protagónica al mismo tiempo. Súmese que tiene doble elenco en dos de los roles más importantes de la producción y una serie de ambiciosos cambios técnicos y esto pareciera un tarea titánica. Sin embargo, como Minerva nos cuenta haber hecho la obra tantas veces, seguido por un arduo proceso investigo, le ayudó. Se rodeó de un elenco capaz cuyo entrenamiento y experiencia conocía muy bien. Todos menos dos de los actores ya habían hecho al menos una vez “Frida” antes. También nos comentó que el ser actriz, y hablar el “mismo idioma” ayudo a que la colaboración con el elenco fuera más fácil.

Emanuel Loarca, quien interpreta a Diego en la versión en español, comentó que como directora a ella le gusta realmente desglosar al máximo cada momento. Esta unificación en el equipo actoral es palpable, a pesar de tener distintos niveles de entrenamiento, es muy coherente y se nota que todos persiguen una misma visión. Tal vez la falla, pueda ser que en su empeño como directora la actriz haya quedado un poco descuidada. Minerva nos dijo que para combatir esto enlistó a un asistente de dirección, Adrian Fernández – que no tenía reparos en decirle la verdad de cuando algo faltaba.

Entre los principales cambios del nuevo montaje es que es mucho más físico. Minerva a quien le encanta el movimiento y baile quería explorar la paradoja de utilizar al máximo el cuerpo humano para contar la historia de una mujer a quien sus limitaciones físicas tanto le marcaron la vida. Es así como momentos que antes eran meramente descritos a través de monólogos, ahora fueron ejecutados físicamente casi como una coreografía de baile. La directora también admite que a propósito quiso que esta versión fuera más surrealista. Muchas de las ideas surgieron de pinturas mismas de Frida, algunas no tan conocidas. La escena que abre y cierra la obra, por ejemplo fue tomada de la pieza “Mi Vestido Cuelga Allá”, la cual curiosamente Frida empezó a pintar en NY mientras Diego pintaba murales para Rockefeller, y refleja una visión distinta a la que su marido tenía sobre los EEUU. Tal como las pinturas de Frida, muchas de las escenas creadas en este montaje son ricas en color y crean imágenes que se prestan a más de una interpretación por parte de la audiencia.

Pintura de Frida Kahlo,  "Mi Vestido Cuelga Alla" (1933), Coleccion FEMSA -  Inspiracion para los momentos de apertura y cierre de la obra.

Pintura de Frida Kahlo, “Mi Vestido Cuelga Alla” (1933), Coleccion FEMSA – Inspiracion para los momentos de apertura y cierre de la obra, “Frida Kahlo” por Rubén Amavizca-Murúa

Al preguntarle a Rubén, que piensa ahora de este “nuevo bebé”, el comenta “tal como un niño está empezando a caminar, se tropieza, pero continua”. Como le ha pasado con otras propuestas que ha visto – la obra también ha sido producida en Latvia, Bélgica, y otras partes de EEUU – el aprecia las nuevas aportaciones y encuentra cosas muy interesantes que pueden o no ser un buen complemento para su visión original. Qué piensa hacer en el futuro? Dice aun no saber, pueden continuar con esta propuesta, volver a la versión anterior, o inclusive crear un híbrido, la respuesta tal vez le sea más clara de aquí a ocho o diez meses. Por el momento él está más interesado en la Frida de ahora, que en sus propias palabras es una “Frida que está viva, aun cambiando, y transformándose”. Si hay algo en que tanto la directora como el escritor están de acuerdo es que una obra no termina de completarse el día del estreno, pero que en cada función se hayan y descubren cosas nuevas.

Y esto es precisamente lo que ocurre con esta obra que después de 20 años, vuelva a nacer y re-encontrarse. Si bien puede ser que este montaje de Frida, con todos sus nuevos cambios tal vez se asemeje a un niño aprendiendo dar sus primeros pasos que a veces inclusive parezca caerse de nalgas, su curiosidad, su ganas de explorarlo todo sin prejuicios y de abrirse su propio camino vale la pena de ser presenciado, celebrado, y aplaudido.

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Frida Kahlo
Escrita por Rubén Amavizca-Murúa
Dirgida por Minerva García

Se presenta hasta el 20 de octubre, Los Viernes y Sábados a las 8pm y Domingos a las 6pm

En Ingles: Septiembre 27, 28, 29 oct. 4, 5 y 6
En Español: Octtubre 11, 12, 13, 18, 19, 20

Donde: 2332 West 4th street, Los Ángeles CA 90067 (estacionamiento disponible)

Reservaciones: (213)382-8133, http://fridakahlotheater.org/

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